Escuchas nada secretas en un telesilla

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Esquiadores subiendo por el telesilla en Vallter (Foto: Ivan Sanz).

Que esquiar es una actividad social debemos estar todos bastante de acuerdo. No hay muchos deportes que se puedan practicar sin necesidad de competir. Me refiero a la necesidad u objetivo final de ganar con un resultado, o supeditándose a un cronómetro o cualquier otro requisito que te obligue a superar a un contrincante.
 
Imagino que muchos de vosotros estaréis de acuerdo en que son pocos los deportes que se pueden practicar solos, en pareja, con amigos, en familia y en casi todas las edades. Todavía hay otro elemento que refuerza esta faceta especialmente social: es el hecho compartir el trayecto de un telesilla con otras personas.
 
Seguro que todos vosotros aprovecháis el trayecto para charlar con la persona, o personas, que se sientan a ambos lados. Que lo hagáis con los compañeros de esquiada es normal, y que lo hagáis con los desconocidos que coinciden en la silla también es, o debería ser, algo nada extraño. Pero… ¿De qué charlamos durante la subida?
 
En el trayecto es habitual comentar el tiempo: que si hace frío, que si la nieve está buena, que si van bien los esquís que lleváis, y tantas otras cosas más o menos distendidas que no necesariamente tienen que ver con el esquí. A veces, aunque subamos solos, compartimos la silla con otros esquiadores que se colocan en un extremo de la silla. Me refiero a esas situaciones en que queda una plaza vacía, quedando un poco apartados de los demás acompañantes de silla. En esas situaciones, en que uno puede pensar que tiene un poquito más de intimidad, pensando que no los escuchamos, hay quien charla de temas muy curiosos. Y nosotros, sin querer, seremos testigos oyentes de conversaciones muy variadas e interesantes.
 
Si coincidimos con un par de mujeres a quienes les gusta la cocina está claro que el tema será la receta de la cena de la noche. Resuelven dudas entre ellas, teniendo presente que la cena debe quedar bien porque la hija pequeña (que ya tiene 22 o 23 años y de pequeña ya tiene poco) se ha llevado por primera vez un "amigo" a esquiar.
 
O aquella conversación entre dos hombres fanáticos de las tecnologías, que basan su conversación en las prestaciones de tal o cual teléfono móvil y terminan recordando "aquella vez en que se me cayó el teléfono en la nieve polvo y luego no lo encontrábamos ni llamando al número".
 
Si coincidís con un grupo de estudiantes la conversación suele ser muy divertida. Si son chicas hablarán del viaje de fin de curso y de donde irán por la tarde para ver chicos guapos. Y si son chicos comentarán extraordinariamente contentos que "Carla (nombre ficticio, claro) ya lo ha dejado con Marc ( también ficticio) y que es el momento de ir a por ella".
 
Muy habitual coincidir con alguien que aprovecha el trayecto para charlar con el móvil con alguien que no separa la vista de la pantalla para tuitear, whatsapear o ... y que evidentemente no está para muchas conversaciones con desconocidos.
 
En definitiva, si estáis discretamente y desinteresadamente atentos a las conversaciones vais a escuchar muchos temas, algunos no siempre son agradables. A veces se aprovechan estos trayectos para hacer confesiones casi secretas: empresas a punto de cerrar que dejarán sin trabajo unos cuantos padres de familia, amigos con enfermedades incurables u otros temas judiciales poco agradables. En cada trayecto los compañeros de silla son diferentes, así que hay tantas temáticas para escuchar como personas subiendo.
 
Ya ven, el esquí es una actividad tremendamente social que nos regala momentos muy divertidos para ejercer de cotillas involuntarios o que nos obligan a reír a escondidas para que no descubran que los estamos escuchando sin poder evitarlo.
 
Por cierto, y vosotros… ¿Qué conversaciones habéis escuchado en el trayecto de un telesilla?
 


Esquiadores subiendo por un telesilla en Gourette (Foto: Ivan Sanz).

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Blog creado por Ivan Sanz Tusell
Reflexiones y opiniones que se deslizan por tu cabeza en esos ratos de relax que te dan los trayectos en un telesilla cualquiera

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