Hallado en Noruega el segundo esquí de la pareja de esquís más antigua del mundo

Hallado en Noruega el segundo esquí de la pareja de esquís más antigua del mundo

Foto: Andreas Christoffer Nilsson, secretsoftheice.com

Wed, 06/10/2021 - 22:58
Bajo el hielo de la montaña Digervarden, ha aparecido la pareja del esquí encontrado en 2014 y se convierten en el par de esquís prehistóricos mejor conservados que se haya registrado nunca.
En el año 2014 un equipo de arqueólogos del proyecto “Secrets of the Ice” encontró un esquí pre-vikingo excepcional, de 1300 años de antigüedad, bajo el hielo de la montaña Digervarden en Noruega. El esquí estaba completo, incluida la fijación, hecha de cuerda de abedul y correas de cuero, pero faltaba su pareja.
 
Teniendo en cuenta que los esquís vienen en pares, los arqueólogos monitorearon el hielo en busca del segundo esquí. Siete años después, y gracias al progresivo deshielo de la zona, la paciencia del arqueólogo Runar Hole y su compañero Bjørn Hessen dio sus frutos: a finales de septiembre, un equipo encontró el segundo esquí (en la foto), de 187 centímetros de largo y 17 centímetros de ancho, parcialmente incrustado en el hielo derretido a solo 5 metros del lugar donde se encontró el primero.
 
El hallazgo lo convierte en el par de esquís prehistóricos mejor conservados que se haya registrado nunca, porque se han encontrado fragmentos de esquí y arte rupestre que representan esquís que datan del 6000 a. C., pero nunca con fijaciones intactas que muestren cómo se usaban.
 
 
Los esquís prehistóricos con fijaciones preservadas son extremadamente raros y los hallados en Digervarden, aseguran sus descubridores, es “el par de esquís prehistóricos mejor conservados del mundo”. El único otro ejemplo de un esquí con una fijación conservada es un esquí de Mänttä en Finlandia, que es un poco más antiguo que el de Digervarden.
 
Como explican los autores del descubrimiento en un artículo, la recuperación se produjo el domingo 26 de septiembre tras un laborioso proceso para desatascar el esquí del hielo en el que se encontraba incrustado. Los investigadores retiraron la nieve con palas y utilizaron un piolet para acceder a la pieza, además de agua tibia para derretir el hielo que lo mantenía atrapado por la parte inferior.
 
 
El momento clave, recuerdan, llegó cuando dieron la vuelta al esquí y apareció la fijación de cuero que servía para ajustarlo al pie de su propietario. Era el mismo tipo de fijación que en el esquí encontrado en 2014, de modo que se trataba de una pareja que fueron perdidos en algún momento hace 1300 años.
 
Los esquís, que se habrían utilizado como herramientas de transporte durante el invierno, fueron reparados en varias ocasiones, una señal de que eran demasiado valiosos para reemplazarlos fácilmente.
 
No son idénticos, el segundo esquí mide 187 cm de largo y 17 cm de ancho, 17 cm más largo y 2 cm más ancho que el primer esquí, y se ha conservado mucho mejor, probablemente porque estaba entre cuatro y cinco metros más abajo en el hielo.
 
El esquí está hecho de madera de abedul y tiene una correa de cuero que pasa por el orificio que tiene en la punta, como en el anterior.
 
También hay algunas diferencias sutiles en el diseño: mientras que en el nuevo esquí la parte trasera es puntiaguda, en el de 2014 es recta.
 
¿Tenía pieles para subri cuesta arriba?
 
Una de las incógnitas que ya se planteó tras el hallazgo del primer esquí en 2014 fue si originalmente tenía piel en la parte inferior para subir cuesta arriba, como los esquís tradicionales de los habitantes de estas latitudes.
 
Aunque no había orificios de clavos a lo largo de los costados, lo que habría sido una clara señal de la sujeción de la piel, los autores no se atreven a descartar que ambos esquís dispusieran de este material, que también se puede pegar en la parte inferior sin necesidad de clavarlo.
 
 
El hallazgo deja una gran pregunta: ¿Qué pasó con su dueño? En la zona donde se han encontrado los esquís hay numerosas señales de que los habitantes de la región se dedicaron a la caza de renos, por lo que sería fácil vincularlos a esta actividad.
 
Sin embargo, durante la recuperación del esquí, el equipo notó la presencia de varios mojones en la zona que les lleva a pensar que el lugar era un antiguo sendero de montaña.
 
¿Dónde se encuentran los restos del esquiador?
 
Quizás, el esquiador de hace mucho tiempo se los llevó a cazar y los perdió en la nieve, especulan los investigadores. O tal vez un accidente de esquí temprano dejó al cazador demasiado herido para descender a un lugar seguro desde las alturas heladas. En ese caso, el hielo podría deparar aún más sorpresas.
 
La correa de la fijación. (Foto: Runar Hole, secretsoftheice.com)
 
Cada uno de ellos tiene un largo historial de desgaste y reparación antes de que un esquiador de la Edad del Hierro los usara juntos y terminaran en el hielo hace 1300 años.
 
En el artículo de “Secrets of the Ice” en el que se anuncia el descubrimiento se apuntan varias posibilidades: ¿Hay un esquiador de la Edad del Hierro muerto en las proximidades del lugar en que se encontraron los esquís? Los investigadores volverán a la zona y quién sabe las sorpresas que aún les esperan bajo el hielo.
 
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