Reflexiones después de pasar 48 horas en Vallter

4099


Acceso cortado a Vallter este sábado por la mañana (Foto: I. Sanz).

Por motivos de trabajo he estado dos días en la estación de esquí de Vallter 2000. Para los que me conozcan un poquito sabrán que para mí esta estación tiene un valor emocional mayor que cualquier otra. Mis primeras esquiadas con 5 años fueron en Font Romeu pero un año más tarde se inauguró Vallter y allí me llevaron a esquiar mis padres a partir de 1976.

Ver nacer y evolucionar esa estación y crecer como esquiador junto a ella, invierno tras invierno, fin de semana tras fin de semana, hasta hace relativamente pocos años, me marcó para siempre el interés por la nieve desde casi todas sus perspectivas.

El caso es que con los años he visto una evolución de la nieve y el esquí desde varias perspectivas. A veces desde una posición cómoda, como un cliente despreocupado más. Otras veces como un proveedor que se interesa por entender cómo será el futuro del sector de la nieve y el esquí como negocio.

Pues bien, como os explicaba al inicio del artículo, volver a Vallter es para mí algo siempre especial. Y así ha sido este fin de semana.

El jueves pasado, por la noche, llegamos al Valle de Camprodon, en la cabecera del cual se encuentra la estación de Vallter 2000. Y cenamos en un bar con ambiente muy local, o sea, con gente del territorio.

Tuvimos la suerte de encontrarnos allí con varios conocidos, entre los cuáles mi amigo Jordi. Él estaba allí de cena-reunión con otros compañeros que forman parte de una asociación que agrupa y defiende los intereses de los responsables de diferentes actividades económicas en el Valle. Un valle que, todo sea dicho, vive mayoritariamente del turismo, ya sea directa o indirectamente.

Jordi nos explicó la preocupación que hay en el valle por el todavía no acuerdo entre el Ayuntamiento de Setcases i el Grup FGC, propietario mayoritario de la estación de esquí de Vallter 2000. ¿El motivo? La concesión de la estación. Aunque ya existe un primer acuerdo hasta 2036 todavía falta un acuerdo que llegué mucho más allá. O sea, un acuerdo de concesión que permita a los gestores de Vallter asumir inversiones con garantía de amortización. Algo que parece lógico.

Al día siguiente, viernes, tuve la suerte de entrevistar al guarda del refugio de Ull de Ter. También por trabajo. Una persona entrañable, inquieta y al día de toda la actualidad del sector de la nieve y la montaña. La verdad es que me llevé alguna sorpresa con sus respuestas sobre el fenómeno del skimo en el valle (esquí de montaña y travesía). Espero en los próximos días poder reflejarla en Lugaresdenieve.

Y el sábado recuperé el trabajo sobre el hilo argumental por el que llevaba dos días en Vallter. Un trabajo para un cliente que espero también, como la entrevista anteriormente citada, poder reflejar de alguna forma u otra en las próximas semanas en Lugaresdenieve.

Y entre las personas con las que tuve la suerte de entablar conversación estaba Carles, propietario o concesionario de diversos negocios de hostelería en el Valle de Camprodon.

Otra conversación en la que me quedó claro que la preocupación por la renovación de la concesión en el valle es generalizada. Parece que el acuerdo no está lejos, pero preocupa que no llegue. Hay reuniones por varias bandas, e incluso en algunas parece que se llega a la unanimidad, pero el acuerdo no llega. Incomprensible. Tras su conversación, de casi una hora, también charlamos de otros problemas que acechan a la estación y tuve claro que Vallter necesita una renovación importante como estación de esquí y montaña. Con, o sin acuerdo, con el tema de la concesión aparte, y con ella la condición de la llegada de inversiones para ponerla al día en muchos aspectos, sí que queda claro que una de las necesidades urgentes es el replanteamiento de sus parkings y accesos.

Si sois lectores de Lugaresdenieve habituales recordaréis que hace justo una semana se publicaba la noticia que Vallter ya llevaba 2 fines de semana seguidos con los accesos colapsados. Y con este ya van tres. Ayer y hoy problemas. Y os puedo asegurar que este mismo sábado 23 de febrero fui uno de los afectados.

Ya sé que febrero es un mes de temporada alta todas las estaciones de esquí y que son muchas las que se colapsan los fines de semana de este mes. Si hace buen tiempo y si hay nieve, claro. Muchas de las estaciones cuelgan a las 10 de la mañana, en la entrada de los diferentes aparcamientos, el cartel de "completo".

Pero el caso de Vallter es especial y peculiar. La estación más oriental del Pirineo cuenta con una carretera de acceso que sube hasta los 2.150 m, con 6 plataformas de estacionamientos, repartidas entre la cota 1.950 i 2.150, que pueden albergar un máximo de 987 vehículos.

Si tenemos en cuenta que la carretera actual de acceso presenta algunas deficiencias y que los aparcamientos son insuficientes, parece lógico hacer un replanteamiento de la situación actual. De cara al futuro, claro.

Hay otros condicionantes que afectan a Vallter y que cuando se inauguró la estación en el lejano 1974 no existían. Uno de esos condicionantes es que ahora la estación de esquí se ha convertido en una "especie de isla" situada a gran altura rodeada no por mar sino por el Parque Natural de las Cabeceras de los ríos Ter y Freser. Un parque natural creado hace tres años, con todo lo que la declaración conlleva. Parece, pues, que lo más conveniente sería irse olvidando de una supercarretera y más aparcamientos.

Otro de los condicionantes es que los últimos 4 quilómetros de carretera, situados entre la cota 1950 y la 2150, a cara sur y a sotavento del viento del norte, es una zona que sería ideal para reconvertirse en área esquiable de diferentes dificultades. Pero cuando se proyectó la estación todavía no existía la tecnología de la nieve producida que hoy permitiría innivar esa zona. Un caso idéntico a lo que sería la cara sur de Font Romeu, por orientación y cotas, y que hoy, y desde hace más de 20 años, cuenta con garantía de nieve entre diciembre y marzo a pesar de ser una vertiente muy soleada.

Son condicionantes que, ahora sí, invitan a replantear los accesos a Vallter. Solucionar el problema actual del colapso en los accesos por un lado, y por otro aumentar la capacidad de acogida de visitantes, además de respetar el entorno medioambiental y ganar una área esquiable protegida del viento de norte (que con demasiada frecuencia condiciona la viabilidad económica de la estación de esquí), pasa por acercar la estación al fondo del valle.

O sea, una nueva conexión por teleférico o telecabina entre la actual cota 1950 con las cotas 1400 o 1500 que se sitúan poco más allá de la salida en dirección norte de Setcases.

Seguro que sería una opción muy costosa y de difícil amortización, pero también tendría su retorno económico para la zona, ya que la nueva instalación se acabaría convirtiendo en un verdadero atractivo turístico.

Una inversión que permitiría modernizar y re-proyectar la estación con la que, finalmente, se dinamizarían económicamente las poblaciones situadas en el Valle de Camprodon.

Una instalación de este tipo, acompañada del re-enfoque de Vallter hacia una verdadera estación de montaña, les permitiría garantizar la apertura invernal diaria de la estación y, sobre todo, desestacionalizar el turismo de montaña en el Valle de Camprodon a lo largo de 11 o 12 meses al año.

En definitiva, espero y deseo que el acuerdo llegue pronto para el bien de todo el valle y que con ello se recuperen inversiones importantes en Vallter. Unas inversiones necesarias después de años de ajustes y presupuestos austeros en mi estación de referencia.

5
Total: 5 (2 votos)
Su voto: Ninguno

Ubicación entrada

Ubicación entrada: 

Sobre este blog

Blog creado por Ivan Sanz Tusell
Reflexiones y opiniones que se deslizan por tu cabeza en esos ratos de relax que te dan los trayectos en un telesilla cualquiera

Enviar mensaje al autor

Archivo de blogs