Boí Taüll: ¿Por qué es una estación familiar para todos y por todo?

1469

head.com

Cuándo hablamos de una estación familiar, ¿A qué nos referimos exactamente? ¿O quizás mejor hablamos del concepto de dimensiones humanas? ¿Y si Boí Taüll cumple con esos dos conceptos?

Hace un par de años escribí un artículo clasificando las estaciones como pequeñas, medianas, grandes o gigantes. Lo cierto es que, oficialmente, no hay un baremo que resuelva esta clasificación. Así pues, cada uno tiene su propio criterio para definir si tal o cual estación es grande o pequeña. Lo hacen en función de sus intereses como esquiadores, que mayoritariamente se hace por el concepto “kilometritis”. Es cierto que en Francia existe un baremo que pone luz sobre este asunto y lo regula en función de la capacidad de los remontes. Pero es un criterio más bien técnico y a mi parecer poco útil para el esquiador poco o nada interesado en conceptos que vayan más allá del telesilla “tal” y la pista “cuál”.


Vista aérea de Boí Taüll (Foto: Boí Taüll).

Sin embargo, cada vez más, se escucha en muchas estaciones el concepto de estación de esquí familiar. Y son muchos los esquiadores que se sienten más identificados y atraídos por este concepto. Muy posiblemente son familias con hijos pequeños que suben a esquiar y a quienes les gusta más ese concepto porque con él entienden que sus hijos estarán más controlados. Por el adjetivo familiar, (no confundir con estaciones con sello familiar) se entiende que son estaciones en las que sus clientes son habituales y por ello se les adjudica el calificativo de conocidos, casi populares, a lo largo de la temporada.

Son clientes que, con frecuencia, tienen unas dinámicas casi repetitivas en su jornada de esquí. Por ejemplo, tienen identificadas varias localizaciones de la estación en las que saben que su hijo, que habitualmente esquía con un club de esquí, va a pasar por allí en diversos momentos de la jornada. En resumen, más o menos, buena parte de los clientes se conocen unos a otros por el hecho de verse las caras con frecuencia a lo largo de la temporada. O de otra forma, ¿A quién no le gusta que cada mañana de nuestra semana de esquí le sirva el café el mismo camarero o le dé el Buen día el mismo "remontero" con una sonrisa cómplice? Sería un concepto de esquí familiar en lo social.

Hay, aparte de las razones sociales aquí arriba citadas, otros factores que identifican una estación como familiar y uno muy valorado es el de los accesos y el visual.

¿Accesos? Sí, así es. Hay estaciones con diversos puntos de entrada y salida a los remontes. Y luego están las que tienen un único punto de acceso. Sería el caso mayoritario en estaciones pequeñas o medianas. Un ejemplo de estos sería el de Boí Taüll.


Vista aérea de Boí Taüll (Foto: Boí Taüll).

Quien conozca Boí Taüll sabe que hay una única carretera de entrada y salida. Todos los visitantes entran y salen por un único acceso principal, la carretera que une el resort del Pla de l’Ermita con el pie de pistas situado en la cota 2.025 m. En ese sentido es una estación segura para evitar que nadie se extravíe en su interés en volver a casa. Ideal para los despistados que no recuerdan muy bien dónde estacionaron su vehículo al llegar a pistas.

¿Y visual? Pero luego está el control digámosle visual de las pistas de una estación. Es en ese sentido que Boí Taüll vuelve a ser una estación que transmite una sensación de seguridad y familiaridad. ¿Por qué? Pues porque orográficamente todas sus pistas y conexiones tienen un origen y retorno en la cota 2.025 de la estación y en más de un 50% son pistas que visualmente se ven las unas a las otras, especialmente desde el retorno de cada uno de los remontes y desde la base pie de pistas en la cota 2.025.


Boí Taüll dispone de bares y restauración para reponer fuerzas. Foto Boí Taüll

Es decir, no hay diferentes vertientes que queden en la sombra, sino que desde cualquier rincón de la estación se visualizan más del 50% de los remontes y pistas de la estación. De otra manera, la estación está visualmente "controlada" por nuestros ojos. No hay pistas al otro lado de la montaña. Así pues, la forma de embudo natural del dominio esquiable de Boí Taüll, o si lo prefieren con forma de olla natural, permite que a lo largo de la jornada de esquí todos y cada uno de los clientes acaben transitando con sus esquís por la cota baja de la estación. ¿A qué padre de familia o pareja no le gusta estar tomando el sol en la terraza de un bar pie de pistas sabiendo que tarde o temprano su hijo, o pareja, va a pasar varios momentos del día frente a sus narices? 

En los Pirineos hay otras estaciones con esta característica, bien cierto, pero el hecho de que la estación de la Vall de Boí esté alejada de los grandes núcleos de población y que sea una estación propicia a las escapadas de fin de semana o de semana blanca hacen de este destino uno de los más valorados por las familias o parejas que buscan el concepto de esquí tranquilo, nada masificado y con ese concepto de familiar, al que yo le añado el concepto de dimensión humana, desde el primer minuto hasta el momento de la vuelta.

En resumen, para quienes buscan una estación de dimensión humana y familiar desde todos los puntos de vista, y nunca mejor dicho, Boí Taüll puede ser su estación destino final. 

¿Escapada familiar o semana blanca?

Para quienes busquen alojamiento en Boí Taüll las opciones son variadas, desde el Aparthotel Siente Boí & Spà, el alojamiento de mayor cualificación hotelera del resort, hasta los Apartamentos de La Solana, el Hotel Romànic o el Hotel Taüll. Todos ellos sin problema de aparcamiento y ofreciendo todas las facilidades para pasar unos días de esquí inmejorables y el mejor ambiente y servicio que puede procurar un resort. Además, suele haber ofertas muy interesantes


Mapa de pistas de Boí Taüll (Foto: Boí Taüll).

4.5
Total: 4.5 (4 votos)
Su voto: Ninguno

Sobre este blog

Blog creado por Ivan Sanz Tusell
Reflexiones y opiniones que se deslizan por tu cabeza en esos ratos de relax que te dan los trayectos en un telesilla cualquiera

Enviar mensaje al autor

Archivo de blogs