¿Cómo tienen qué convivir el esquí alpino y el Skimo en un mismo espacio?

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¿Como tienen que convivir el esquí alpino y el Skimo en un mismo espacio? (Foto. IST).

La temporada de esquí alpino empezó temprano. Estaciones de esquí como Masella llevan abiertas desde mediados de noviembre, el día 13 en concreto, pero es que sólo dos días más tarde se añadían La Molina o Portè Puymorens. Estas tres estaciones lograron preparar unas cuantas pistas para el esquí alpino gracias a la nieve natural y, por supuesto, gracias al refuerzo de la nieve de cañón. Pero eso, también tiene otras consecuencias. Me explico.

El hecho de que desde mediados de noviembre ya se pueda esquiar en la modalidad de alpino no implica que también se pueda hacer en esquí de montaña. O como se dice ahora Skimo, aunque también hay quién le llama esquí de travesía.

A mediados de noviembre las montañas del Pirineo oriental aún no tenían un espesor de nieve bastante importante para practicar el esquí de montaña. Faltaba nieve, no mucha, pero faltaba. Pero ya se sabe, los que estamos nerviosos por deslizarnos pendiente abajo o foquear montaña arriba, nos conformamos con poco. No importa que seamos aprendices, esquiadores de nivel medio o esquiadores expertos. A principio de temporada lo que hay es ganas de esquiar. Muchas ganas.


Foqueando en una pista de alpino (Foto: IST).

Desde principio de temporada los practicantes más noveles del esquí de montaña también se han querido apuntar a la fiesta de la nieve y disfrutar de ella. Normal. Pero como explicaba más arriba, si no hay suficiente nieve en la montaña, pero sí la hay suficiente en las pistas de alpino… ¿dónde irán a practicar? Pues la respuesta es fácil: en las pistas de esquí alpino.

El resultado es que nos hemos encontrado que, durante finales de diciembre y principios de enero de la nueva campaña de nieve, en estaciones como Masella, la presencia de esquiadores de montaña, también llamados esquiadores de pistaña por los más críticos con esta práctica en pistas de alpino, ha sido elevadísima. Me atrevería a decir que este año ha habido una verdadera eclosión de practicantes. En un sábado de diciembre calculé que remontando por las pistas de Masella foqueban, tranquilamente, un centenar de esquiadores. O pocos faltaron.

Cuando nieve, y las montañas de todos los Pirineos ofrecezcan espesores de nieve natural suficientes para la práctica del esquí de travesía, el número de practicantes de Skimo en pistas de alpino empezará a reducirse. Más nieve en todas partes es sinónimo de más reparto de esquiadores. No falla.

Hecha esta primera observación, debo decir que ambas modalidades, esquí alpino y esquí de montaña en pistas de alpino, conviven desde hace años gracias al sentido común. Pero también es cierto que el número de practicantes de esquí de montaña crece año tras año. Y este crecimiento ya no gusta tanto a muchos de los esquiadores de alpino. Comienza a percibirse cierta resignación que deriva en reacción. ¿Los motivos? Los argumentos pueden ser diversos. Los más escuchados en una conversación de telesilla o leídos en redes sociales son: porque "no esquían en la misma dirección", porque "la posibilidad de un accidente es cuestión de tiempo", porque " suben en grupo "porque" atraviesan la pista sin tener presente los que bajamos deprisa "o" porque se aprovechan de la nieve de cañón pero no pagan forfait".


Foqueando junto a un cañón de nieve (Foto: IST).

Vaya por delante que soy de los que considero que el gran atractivo del esquí de montaña es precisamente practicarlo fuera de las estaciones de esquí. Pero también entiendo que para los nuevos esquiadores de montaña, los que empiezan, las estaciones de esquí ofrecen en los inicios de la temporada una garantía de nieve que en las montañas no siempre encuentran, se encuentran con una ruta bien marcada y un entorno seguro tanto a los aludes cómo a la posibilidad de un accidente.

Quiero recordar que con el fin de ayudar en la convivencia entre las dos modalidades hermanas, de manera conjunta entre la FEEC y las estaciones del Grupo FGC, se publicó hace cuatro años una normativa conjunta para regular la práctica y para favorecer su convivencia. Pero su seguimiento no es obligatorio, sólo es recomendable, y esto ha acabado siendo motivo de controversia.

Por su parte, los esquiadores de alpino siguen la normativa de la Federación Internacional de Esquí (FIS), pero esta tampoco es lo suficientemente clara en algunas situaciones concretas, tales como de que manera interactuar con un esquiador que sube "en contra dirección". Así pues, aunque la convivencia está bien presente gracias al sentido común de todas las partes, esto no impide que la posibilidad de conflicto real vaya creciendo.


Practicante de esquí de travesís a punto de cruzar el trazado de los teleesquís de la Tosa de Masella (Foto: IST).

Para evitar este posible conflicto aquí incipiente, en Andorra la práctica del esquí alpino está regulada por una Ley. Y en cuanto a la práctica del Skimo, dentro de las estaciones de alpino está muy bien acotada en horarios o en itinerarios.

Pienso, pues, que estaría bien que, en nuestro país, un país que aspira a organizar el año 2030 unos juegos de invierno entre Barcelona y el Pirineo, debería adoptar alguna iniciativa como la andorrana para concretar mejor cómo deben convivir en un mismo espacio las dos modalidades. Más aún si tenemos en cuenta que, precisamente el esquí de montaña será olímpico y que, en esta modalidad, somos un referente mundial gracias a esquiadores como Marc Pinsach, Kilian Jornet, Claudia Galicia o Mireia Miró.

Desde la administración pública (Ayuntamientos con estaciones dentro de sus términos municipales y la Secretaría General del Deporte), además de organismos como las federaciones, y por supuesto las estaciones de esquí, asociaciones y clubes, se deberían empezar a poner las bases de una normativa de obligado cumplimiento, o mejor aún una ley del esquí como tiene Andorra puesta al día, que clarificara cómo deben convivir las dos modalidades.

No tengo ninguna duda de que todos saldríamos ganando.


Dos esquiadores de travesía llegando a la cota alta de Masella y cima de la Tosa d'Alp (2.534 m) (Foto: IST).

 

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Blog creado por Ivan Sanz Tusell
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