¿Cómo preparar tu material de esquí o snowboard? La guía que necesitas

¿Cómo preparar tu material de esquí o snowboard? La guía que necesitas

Foto: Esquiades.com

Mar, 10/11/2020 - 17:09
¡Que la apertura de las estaciones no te pille con el pie cambiado! Tenlo todo preparado con esta guía definitiva para preparar tu material de esquí o snow.

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En los últimos días, algunas estaciones como Tignes, Les 2 Alpes o Chamonix han comunicado su cierre temporal para frenar el avance del COVID-19. Una noticia que, sin embargo, coincide con el anuncio de que la temporada de esquí en Francia comenzará a principios de diciembre, igual que en el Pirineo catalán. Más madrugadora será incluso la estación de esquí de Sierra Nevada, que dará el pistoletazo de salida a finales de noviembre, tras adoptar todos los protocolos y medidas de seguridad contra el nuevo coronavirus. Es decir: apenas quedan tres semanas para tenerlo todo a punto. Si quieres estar listo/a para el día D, no te pierdas esta guía sobre cómo preparar tu material de esquí o snow.

Eso sí: cuando hablamos de preparar todo lo necesario, no nos referimos únicamente a desempolvar los esquís, las prendas de abrigo, las botas y otros accesorios que te acompañarán en tu rentrée. Tan importante como tenerlo todo bajo control es asegurarte de que todos los complementos están en buen estado, para que puedas disfrutar de la nieve de manera segura, previniendo así caídas y lesiones.

Para ello, además de ponerte en forma para la temporada de esquí, deberás inspeccionar tu equipación a conciencia. Presta atención, porque aquí te explicamos cómo.

Pon a punto tus esquís o tu tabla de snow

Tus esquís o tu tabla de snowboard llevan meses acumulando polvo en un altillo o en el trastero. Es el momento de revisarlos a fondo y acondicionarlos para volver a sacarles todo el partido en la nieve.

Si no está acostumbrado/a a esta tarea, siempre puedes llevarlos a una tienda especializada para que se encarguen de su puesta a punto. Ahora bien: si quieres ser tú quien se ocupe de ellos, debes saber que allí mismo podrás comprar kits para afilar y encerar. ¿Te apuntas al DIY? En ese caso, toma nota de los pasos para dejar tus esquís o tu tabla como nuevos. 

  1. En primer lugar, es conveniente limpiar los esquís o la tabla de snow, para eliminar las posibles impurezas y los restos de cera protectora con los que los cubriste la pasada primavera, antes de almacenarlos. Nuestro consejo es que emplees un cepillo de latón y, luego, un paño o un papel de cocina humedecido con disolvente.
     
  2. Desbasta los bordes, eliminando los restos de óxido y las rebabas con la ayuda de una  piedra abrasiva. Bastará para ello con un par de pasadas, haciendo una leve presión.  
     
  3. Afila los esquís o la tabla. En esta fase, necesitarás una mesa de trabajo, un angulador y una lima. El objetivo es recuperar la inclinación del ángulo original de los esquís o de la tabla (89 grados). Para que esto te resulte más sencillo, puedes ir haciendo marcas con un rotulador. También es importante seguir el sentido de la lima (fíjate en la flecha que lo indica). Da pasadas largas y ejerciendo una presión media, hasta que veas que el canto presenta una apariencia homogénea. Cuando acabes, toma una lima de diamante para pulir. Esta vez, no importa el sentido de los movimientos.  
     
  4. Encera los esquís o la tabla de snowboard. Coge una plancha para encerar —o bien una plancha vieja— y una barra de cera fría. Derrite esta última, colocándola contra la suela de la plancha. Con la plancha, distribuye la cera por toda la superficie de la suela. Esta es la operación más delicada. Tienes que pasar la plancha lentamente (de la punta a la cola) sin dejar nunca la plancha demasiado tiempo en el mismo lugar, o peor aún, totalmente quieta sobre los esquís o la tabla de snow, ya que eso podría dañar seriamente la suela. Seguidamente, deja que la película uniforme de cera se enfríe y se endurezca a temperatura ambiente. Transcurrido un día, elimina el exceso con un raspador de plástico y, a continuación, con una espátula más rígida. Un consejo: aunque en este procedimiento también puedes echar mano de la cera líquida, este producto puede resecar los esquís o la tabla de snow, por lo que te aconsejamos que te decantes por la cera caliente. 
     
  5. Pule la superficie del esquí o la tabla con un cepillo de nilón.   

Comprueba las fijaciones

Aunque las fijaciones no requieren tanta atención como los esquís o la tabla de snow, deberás cerciorarte de que el nivel de fuerza es el adecuado. Para un rendimiento óptimo, puedes aplicar aceite lubricante y revisar la punta y el talón, cerciorándote así de que responderán bien en caso de caídas, lo que te ayudará a prevenir lesiones durante el esquí. Para que los muelles estén siempre en buen estado, puedes llevarlos a un especialista para que los reajuste, ya que deben aflojarse al guardar el material de esquí tras el fin de la temporada.

Recuerda también que, si has cambiado de botas de esquí (hablaremos de ellas un poco más abajo), has de comprobar nuevamente que el ajuste sea el adecuado. No hay que obviar que, aunque sean del mismo tamaño, la longitud de la carcasa puede variar significativamente.

Echa un vistazo a tus bastones

Probablemente, son el accesorio más olvidado por muchos esquiadores. Y de manera totalmente inmerecida, ya que de ellos depende en gran parte nuestra seguridad en las pistas. Sea como fuere, su mantenimiento no tiene mayor misterio: es suficiente con echar una ojeada rápida para comprobar que los palos no estén torcidos, o si conviene reemplazar alguna base rota.  

Verifica el estado de tus botas de esquí

Otro de los aspectos que hay que tener en cuenta al preparar el material de nieve es revisar las botas de esquí. Un aspecto irrenunciable, ya que de ellas depende en gran medida nuestra comodidad en las pistas o en el snowpark. Comprueba que los cierres funcionen y que no haya bultos en la bota, en el lugar de contacto entre esta y la talonera de la fijación. También debes asegurarte de que la puntera y el talón no estén muy desgastados. Para evitar que se deformen durante el verano, es importante que las guardes en un lugar cerrado durante los meses en los que no las uses. 

Pruébate también las botas y cerciórate de que la presión sea la adecuada. Si tienes duda, acude cuanto antes a una tienda de esquí. Si vas a esquiar con niños, es probable que el calzado se les haya quedado pequeño en los últimos meses. Por eso, es indispensable que se prueben las botas cuanto antes y, si están incómodos, sustituirlas. 

Lava tu ropa de esquí  

Aunque muchos no lo saben, lo cierto es que la suciedad en la ropa de esquí perjudica su rendimiento en las pistas, al obstruir los poros de la tela. De ahí que, antes de poner rumbo a nuestra estación favorita, lavemos la ropa a conciencia. Te recomendamos lavar las prendas a máquina, con un programa de lavado en frío que no sea agresivo y prescindiendo del suavizante y de la secadora. ¡No olvides leer la etiqueta de instrucciones y seguir las indicaciones! Si lo deseas, puedes utilizar detergentes técnicos que reimpermeabilizan los tejidos durante el lavado. O bien, después de la colada y con la ropa seca, emplear aerosoles específicos. Puedes utilizarlos en las chaquetas, los pantalones, los guantes…

Si lo prefieres, también hay tintorerías especializadas en la limpieza de ropa técnica, si bien deberás informarte previamente para no llevarte una desagradable sorpresa al ir a recoger el encargo. 

Aunque pueda parecer una obviedad, no está de más probarse la ropa con antelación para comprobar que la talla nos sigue sirviendo, sobre todo en el caso de los niños y adolescentes. Si no es así, tocará ir de shopping: consulta estos consejos para comprar tu ropa de snowboard o esquí

Revisa el casco y tus gafas de esquí

Pese a que la vida útil de un casco de esquí ronda los tres años, es posible que haya que sustituirlo antes. Para descartar que tengas que hacer lo mismo con el tuyo, ojea el tuyo y comprueba que no tenga golpes, que no haya comenzado a deformarse o que no asomen hebras del material interior. Por otro lado, si tu casco dispone de algunos completos, como una pantalla, una linterna o una cámara de fotos, lo ideal es probarlos para ver que funcionen adecuadamente. 

Otro elemento de protección indispensable son tus gafas de esquí. No solo porque filtran los rayos UVA, impidiendo que dañen nuestra retina, sino porque también pueden ser providenciales si se produce alguna caída, dado que protegen el rostro. Antes de empezar tu fin de semana en la nieve, comprueba que no se hayan deformado y que no tengan arañazos, lo que podrías perjudicar tu visión. Si crees que ha llegado el momento de comprar otras nuevas, elige unas gafas de esquí antiniebla y con un sistema de ventilación, para evitar que se empañen en pleno descenso. 

Ten a mano una buena protección solar 

¿Sabías que, por cada 1.000 m de altitud, los efectos nocivos de las radiaciones solares sobre la piel se incrementan en un 15%? Un dato al que se suma el efecto espejo de la nieve. Por eso, para estar protegido/a ante posibles quemaduras del sol. Para que esto no estropee tu escapada a la nieve, no ha de faltar en tu equipaje una crema solar con un alto factor de protección (aconsejamos un SPF de 50). Aplícatelo 20 minutos antes de salir a las pistas en aquellas partes que queden al descubierto y repite la operación con frecuencia. Al terminar la jornada, también puedes echar mano de alguna loción aftersun, que refrescará y rehidratará tu piel. 

Del mismo modo, también hay que cuidar de tus labios cuando vayas a esquiar, ya que son una parte del cuerpo especialmente sensible al frío. Cuando vayas a disfrutar de los deportes de invierno, ten siempre cerca un bálsamo labial, con el que prevendrás la aparición de grietas o irritaciones. 

Otro tanto podría decirse de otros complementos que debes tener siempre a punto antes de adquirir tu pack de hotel + forfait. Los encontrarás todos en esta lista de lo que hay que llevar a la nieve, con una check-list descargable. En cualquier caso, si el tiempo se te echa encima y no quieres dedicarte a los preparativos, puedes incluir alquilarlo todo al reservar tu viaje, y recogerlo cómodamente en las tiendas de alquiler de material de esquí de la estación. Lo recibirás todo en perfecto estado. ¡Más tranquilidad, imposible!

Esperamos que estos consejos te ayuden a hacer la maleta antes de la temporada de invierno. ¡Empieza ya a prepararla! 

 

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