“Resucitan” a una montañera en el Pirineo que estuvo seis horas en paro cardíaco

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“Resucitan” a una montañera en el Pirineo que estuvo seis horas en paro cardíaco

El tiempo cambió bruscamente y una tormenta de nieve sorprendió a la pareja mientras hacía una travesía por la Vall de Núria. (Foto: Cuatro)

Vie, 06/12/2019 - 10:51
Audrey Mash se vio sorprendida por una tormenta de nieve haciendo una travesía y su cuerpo estaba a 20,2 grados cuando llegó al Hospital Vall d'Hebron.
Audrey Mash ha vuelto a la vida y su caso está dando la vuelta al mundo porque es el único documentado en España. Esta profesora de inglés de 34 años, vecina de Barcelona y experimentada montañera, se vio sorprendida por una tormenta de nieve el pasado 3 de noviembre cuando, junto a su marido, iba de excursión por la Vall de Nuria, en el Pirineo catalán.
 
En medio de la montaña entró en hipotermia y su cuerpo bajó hasta los 18 grados. En el rescate participaron tres helicópteros, cuatro ambulancias y hasta 40 personas. Su marido, Rohan Schoeman, estaba convencido de que Audrey había muerto, ya que cuando llegó al hospital Vall d’Hebron, el cuerpo de Audrey Mash estaba a 20,2 grados y su corazón llevaba tres horas sin latir.
 
Apenas once días después, abandonó el hospital sin secuelas neurológicas y después de que su corazón estuviera seis horas y media parado. Su caso es único: primer caso de una persona que sobrevive a un paro cardíaco por hipotermia en los Pirineos.
 
 
"Es un caso verdaderamente excepcional", dijo el doctor Eduard Argudo del Vall d’Hebron que la atendió en declaraciones a La Vanguardia. El médico explica que la clave para salvar su vida reside en que "el cerebro se enfrió rápidamente y su necesidad de oxígeno se redujo antes del paro cardíaco. Cuando primero es produce el paro cardíaco y después el enfriamiento, como suele ocurrir en víctimas de aludes, el diagnóstico es muy malo. Pero cuando es la hipotermia lo que provoca el paro cardíaco, como en el caso de Audrey, debemos intentar salvar a las víctimas porque es posible una supervivencia sin secuelas graves".
 
El doctor Eduard Argudo optó por una técnica pionera para salvar vidas: en el quirófano, la conectaron a una máquina de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO). Dicho aparato suple la función del corazón y de los pulmones; extrae la sangre del cuerpo por vena y la oxigena antes de volver a meterla en una arteria. Así es como restauraron la circulación sanguínea cuando el corazón estaba parado, además de calentar la sangre y elevar su temperatura corporal.
 
Tras salir del hospital, Audrey Mash decía "Cuanto más he leído sobre la situación, más milagroso me parece sentirme tan saludable como estoy ahora". Razón no le falta.
 
 
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