La siembra de nubes puede aumentar las nevadas de una temporada entre un 3% y un 10%

La siembra de nubes puede aumentar las nevadas de una temporada entre un 3% y un 10%

Zentralschweiz Engelberg, Titlis, en Suiza. (Foto: Lugares de Nieve).

Vie, 27/09/2019 - 13:34
En el transcurso de un invierno puede sumar hasta casi un metro adicional con un coste muy contenido. Los investigadores y las estaciones estudian sus posibilidades.

La «siembra de nubes» es una técnica para provocar precipitaciones de nieve a voluntad que se ha ensayado en países y zonas con escasez de agua como Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos, Israel o la India, entre otros países.

Sus inicios se remontan a la década de 1940, cuando Bernard Vonnegut descubrió que el yoduro de plata podía producir cristales de hielo al introducirse en el interior de las nubes. En aquellos días, la siembra de nubes se anunciaba como una forma de producir lluvia donde no había, aumentando los rendimientos de los cultivos y llenando los depósitos.

Ahora, el modelo se plantea extrapolarlo a las comarcas de montaña, donde la economía depende de las nevadas. Hay estudios que apuntan que la siembra de nubes podría servir para aumentar las nevadas, para alegría de las estaciones de esquí, que ya se frotan las manos.

El meteorólogo y periodista Joel Gratz, de opensnow.com, cuenta que el aumento de las nevadas por este sistema podría ser de entre el 3 y el 10% durante toda una temporada.

La siembra de nubes se realiza comúnmente en aviones, que vuelan sobre formaciones de nubes seleccionadas y liberan paquetes de partículas microscópicas de yoduro de plata usando bengalas. Cuando las partículas encuentran humedad fría en las nubes, desencadenan la formación de cristales de hielo y gotas de lluvia.

La cantidad de yoduro de plata que se usa es lo suficientemente pequeña como para asegurarse de que no represente un riesgo de contaminación.

Dado que las nubes no producen lluvia hasta 20 o 30 minutos después de haber sido sembradas, es necesario asegurarse de que lleguen al lugar correcto.

La mayoría de las investigaciones han estimado que, en promedio, puede obtener un aumento de precipitación de alrededor del 10 por ciento. Con algunas tormentas se puede llegar a un 25 por ciento y con otras a cero. Puede que 2,5 centímetros en una tormenta que deje 25 centímetros de nieve no sea mucho, pero en el transcurso de una temporada puede sumar hasta casi un metro adicional. Y al costo es relativamente barato: poco más de 220.000 euros por invierno, según los mismos informes de opensnow.

Pero no todas las nubes se pueden sembrar y el proceso es tanto arte como ciencia. Las ideales son las nubes cálidas donde hay abundante agua líquida flotando a temperaturas de congelación que no tienen partículas para adherirse.

"Si subes a la cima de Arapahoe Basin después de una tormenta, deberías ver hielo blanco que ha crecido en las torres de los remontes y en los árboles", explica Frank McDonough, científico atmosférico del Instituto de Investigación del Desierto en Nevada al portal de noticia snowbrains.com. “Lo que está sucediendo allí es que las gotas de agua están flotando en la nube y tan pronto como golpean una estructura, ella misma sirve como lugar para la congelación. Con la siembra de nubes, lo que estás haciendo es arrojar un poco de polvo en la nube y crear la congelación en la nube".

Breckenridge Ski Resort, Keystone Resort y Winter Park Resort ya se han puesto a invertir para ver si se consigue.

 

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