5 ideas básicas sobre botas de esquí

5 ideas básicas sobre botas de esquí

Nociones básicas sobre "bootfitting" o personalización de botas.

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Dom, 10/01/2021 - 09:29
Las botas son el elemento más importante del equipo y actualmente las marcas permiten una personalización infinita, con ello ganamos precisión y comodidad.
Este artículo no pretende ser un tutorial sobre "bootfitting" o personalización de botas, sino daros nociones básicas para cuando acudáis a una tienda especializada poder entender y valorar lo que os están ofreciendo y detectar el grado de profesionalidad de las personas que os están atendiendo.
 
 
Existen una serie de puntos a tener en cuenta, actualmente la mayoría de los fabricantes ya están creando botas muy específicas en cuanto a géneros, hombre o mujer, a tipo de esquí, con varios flex e incluso distintas hormas. Además del trabajo de fábrica, actualmente la totalidad de botines son termoformables y la mayor parte de las botas permiten cierta termodeformación. Vemos estos puntos a tener en cuenta.
 
 
 
TALLA, HORMA, FLEX
 
 
Cuando acudáis a una tienda como mínimo os deben medir el pie descalzo, no solo su longitud sino también su anchura, esto servirá para determinar la talla, y con la anchura la horma.
 
La horma se refiere a la anchura del pie y se toma como referencia la anchura en la talla 26, por lo tanto, una horma de 100 lo es en dicha talla pero en la talla 28 será superior. Existen hormas estrechas, medias y anchas, van desde los 97 mm hasta los 104 mm.
 
El vendedor nos preguntará por nuestro peso, nivel, tipo de esquí que practicamos, la asiduidad con la que vamos a esquiar y con todo ello nos recomendará una bota u otra. Y el flex se refiere a la dureza de la bota desde 70 a 140, por ello, atendiendo a nuestro nivel y complexión física podemos requerir un flex y otro. De forma general la precisión de la bota siempre ha estado reñida con la comodidad.
 
 
PROBAR 
 
 
A pesar de todo lo anterior y del buen ojo de la persona que nos atiende, la última palabra la debemos tener nosotros con las “sensaciones” que nos transmiten unas botas u otras. Con lo cual es desaconsejable comprar botas en tiendas online y no hacerlo en tiendas físicas, ya que aparte de todo lo anterior, no tenemos la posibilidad de probar unas u otras y poder decantarnos.
 
Ocurre en innumerables ocasiones que vamos con una idea preconcebida y al probar otra bota distinta acabamos decidiéndonos por ésta. En la tienda probamos las botas con una temperatura aproximada de 20 grados, pero en pistas rondaremos como mínimo los 0 grados, la bota cambiará en cuanto a dureza, pues imaginaos si tan siquiera las probamos antes de adquirirlas.
 
 
PLANTILLAS
 
 
Las grandes olvidadas. Cuando adquirimos unas botas es una muy buena inversión hacernos con unas plantillas. En función del valor de la bota podemos hacernos con unas plantillas personalizadas u optar por unas más económicas estándar. Con una bota de tipo medio entre 200-300 euros, gastarse 100 euros en unas plantillas termoformadas para nuestro pie puede se excesivo, pero no lo es adquirir unas estándar. Estas llevan un aislante inferior e incluso existen modelos con lana merino en su parte superior.
 
Se ofrecen en pies planos, puente medio y puente alto, además disponen de tallas que se adaptan a varios números, pero para adaptarlas a vuestras botas lo ideal es recortarlas con el mismo tamaño que vienen las plantillas de fábrica. Es triste pero algunas marcas con botas de precios medios llegan a poner plantillas completamente planas, y el cambio de la plantilla supone una mejora que se aprecia claramente al esquiar.
 
 
TERMOFORMADO BOTIN
 
 
Como ya hemos dicho actualmente “de fábrica” las botas ya vienen adaptadas a nuestro pie, por ejemplo, en la marca italiana Dalbello utilizan la tecnología Contour 4, que fabrica la bota haciendo especial hincapié en las zonas de contacto. Con lo cual ya podríamos esquiar, pero podemos adaptar el botín. El botín debe adaptarse a nuestro pie, y ello lo podemos conseguir con un día de esquí en el cual podemos llegar a sufrir hasta que el botín se adapta a nuestro pie o aplicando calor deformar el botín.
 
Parece una tontería, pero pensar en cuando nos compramos un calzado convencional, normalmente hasta pasados unos días de uso no se adaptan totalmente a nuestro pie, pues con las botas igual. Por lo tanto, si en la tienda nos ofrecen termoformar el botín no lo rechacéis, pensando que ya lo deformaré esquiando.
 
Se trata de aplicar calor al botín durante un periodo corto de tiempo unos 5-8 minutos a 100º, se retira el botín de la carcasa, se coloca en un “horno” o se le aplica aire caliente, y una vez está listo se coloca en la carcasa, nos calzamos la bota y cerramos fuertemente la bota para que se adapte el botín dejando la bota puesta varios minutos (10-15m). 
 
 
TERMOFORMAR LA CARCASA
 
 
Si a pesar de todo ello, la bota todavía nos hace daño o molesta, se puede termoformar la carcasa. Se trata del mismo procedimiento de colocar en un “horno” a 90º la carcasa durante 10 minutos, colocar el botín, y calzarse la bota, la precaución será utilizar guantes y no apretar mucho las hebillas, ya que al estar caliente la base de esta se puede deformar el anclaje.
 
Si existe una presión en un punto concreto, se puede realizar la misma operación, pero poniendo un grosor en dicha zona para que al calzarnos la bota se cree un mayor espacio. Existen marcas que facilitan a las tiendas unos parches elécticos de calor para aplicar calor puntual a una zona y deformar sólo la zona donde notamos la presión. También existe pistolas de calor u otros gadgets que cada marca crea para termoformar sus botas, la marca decana en este tipo de customizaciones ha sido Fischer, con su sistema Vaccum. 
 
 
Estos son básicamente las nociones que os queríamos dar a conocer para tener una mínima base para que cuando vayamos a comprar a nuestra tienda de confianza entendamos lo que nos están ofreciendo.
 
Existe todo un mundo en el bootfitting, como la aplicación de foam más extendido en el mundo de la competición o sistemas propios de cada marca como Head con su Liquid Fit, un sistema parecido al foam pero con un material tipo cera que permite repetir el proceso de customización. Espero haberos ayudado con este reportaje en vuestra próxima compra de botas.
 
 
 
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