¿Pasas frío en los pies esquiando? 6 consejos para evitarlo

¿Pasas frío en los pies esquiando? 6 consejos para evitarlo

Unos buenos calcetines son importantes para no pasar frío en los pies en la nieve

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Dom, 01/03/2020 - 17:17
Sabemos que el frío en los pies puede ser muy molesto, vamos a enumerar algunos consejos y claves para esquiar sin sufrir en el crudo invierno.
Con los consejos que os damos a continuación, seguramente dejarás de pasar tanto frio en los pies.

Una de las quejas más frecuentes en los deportes de invierno es la de los pies fríos al esquiar. Debido a que lo escuchas tanto, probablemente pienses que es normal. ¡Pero eso no es cierto! No debes pasar frio en los pies en tus botas de esquí. ¿Cómo?

 
 
1- Elige la bota correcta
 
 
La mayoría de los entusiastas de los deportes de invierno esquían con botas de esquí de números superiores por el miedo al dolor.
 
Y esquiar con botas de esquí demasiado grandes es la fórmula de éxito para los pies fríos al esquiar. ¡Entonces no lo hagas! Cuando adquieras unas botas confía en las buenas tiendas especializadas que te medirán el pie y te probarán tantas botas hasta dar con la que más se acople a tu pie.
 
Existen botas con un botín especial con un forro más caliente para personas con mala circulación, más propensas a sentir frío en las extremidades.
 
No cierres las botas de esquí con demasiada fuerza. Las botas de esquí que están demasiado apretadas pueden pellizcar los vasos sanguíneos y quedarte sin circulación. El resultado: pies fríos. Por cierto, tampoco es ideal soltar las hebillas. Hay que apretar las botas, pero sin llegar a comprimir en exceso el pie. En resumen: hazte con unas botas adecuadas y que se ajusten perfectamente
 
 
 
2- Mantén tu material seco
 
 
Si tu material está seco, será más cálido, parece una obviedad y lo es pero muchos esquiadores no reparan en éste detalle. Suena lógico, y lo es.
 
Asegúrate de que tus botas y descansos estén completamente secos después de un día de esquí. Si tu material todavía está húmedo por dentro, esta humedad no puede escapar durante el esquí. Esto garantiza pies fríos al esquiar. Lo mismo se aplica a los calcetines de esquí.
 
Incluso el tuco embadurnarte con un poco de talco los pies antes de ponerte los calcetines ayudará a mantenerlos secos.
 
Muchas personas ya se ponen los calcetines en casa y luego caminan con zapatos normales, a través de la nieve, hacia el casillero y sus botas de esquí. Esta caminata puede mojar los calcetines de esquí. La solución simple es ponerse los calcetines de esquí en el momento en que te pones las botas de esquí o comprar buenas botas para caminar por la nieve.
 
 
 
3- Buenos calcetines de esquí
 
 
Los buenos calcetines de esquí mantienen los pies calientes y secos. Las personas con pies fríos deben cuidar este elemento, los calcetines pueden estar hechos de una mezcla de lycra elástica y lana merino. La lana merino te mantiene excepcionalmente cálido sin picazón. Asegúrate de tener calcetines de esquí con un buen ajuste. El calcetín debe ajustarse bien alrededor del pie y la parte inferior de la pierna, pero no debe apretar demasiado ni hundirse en ninguna parte. 
 
 
Los calcetines más caros a menudo conservan su ajuste por más tiempo que los más baratos. Por lo tanto, vale la pena invertir un poco más. Si tus calcetines de esquí son de mejor calidad (más comodidad y pies cálidos) que te durarán más.
 
 
 
4- Descansa
 
 
Un punto difícil para muchos entusiastas de los deportes de invierno. Pero el hecho es que un cuerpo sano se enfría menos rápido.
 
Cuida bien tu cuerpo, también durante los deportes de invierno. Descansa mucho, pero también asegúrate de tener una nutrición adecuada, hidrátate bien y ten cuidado con el alcohol. El alcohol parece tener un efecto de calentamiento, pero consigue el efecto contrario, que tu cuerpo se enfríe más rápido. Así que guarda el alcohol para después de esquiar.
 
 
 
5- Paquetes de calor con carbón activado
 
 
No es nuestro consejo favorito, pero sí uno que funciona bien. Cuando realmente hace mucho frío, puedes recurrir a paquetes de calor con carbón activado. Hay una variante que se pega debajo de los dedos de los pies (¡nunca lo uses en la piel, siempre en los calcetines de esquí!). Y hay una variante que cubre todo el pie. No se calientan, pero mantienen el frío lejos. 
 
 
 
6- Suelas y botas calefactadas
 
 
Las marcas han creado botas con calefacción, como Salomon, que incluyen unas resistencias en las botas, con una batería e incluso una aplicación en el móvil para regular la temperatura. Otra solución son las suelas calefactadas, con resistencias como la marca Sidas, disponen de resistencias y mediante un cable se conectan a una batería. No es una solución barata pero es la más efectiva.
 
 
Con los consejos anteriores -seguro que hay más- ya nunca tendrás que quejarte de pies fríos cuando vuelvas a esquiar.
 
 
 
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