Cataluña, donde el esquí alpino y el esquí nórdico se adaptan a todos los públicos

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Con más de 700 kilómetros repartidos en la 16 estaciones, los Pirineos de Cataluña cuentan con instalaciones y pistas adaptadas y accesibles para que todo tipo de personas puedan disfrutar del placer de esquiar sin ningún tipo de barreras.
Vie, 23/03/2018 - 21:00
Con más de 700 kilómetros repartidos en la 16 estaciones, los Pirineos de Cataluña cuentan con instalaciones y pistas adaptadas y accesibles para que todo tipo de personas puedan disfrutar del esquí sin ningún tipo de barreras.
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Si lo que quieres es esquiar, los Pirineos de Cataluña se adaptan a todas tus necesidades y gustos. Un total de 10 estaciones de esquí alpino y otras 6 de nórdico ponen a disposición de sus visitantes cientos y cientos de kilómetros de pistas y circuitos.
 
El más popular de todos los deportes de invierno es el esquí alpino y Cataluña tiene una gran tradición en esta modalidad. En sus Pirineos se halla La Molina, la estación más veterana de España que esta temporada celebra su 75 aniversario, pero también la más grande, Baqueira Beret, con 157 kilómetros esquiables y Boí Taüll, que tiene las cotas más altas de los Pirineos. Cada una con su propia personalidad. Un consejo para decidirte: pruébalas todas y luego elige.
 
 
© LaMolina freestyle

 

La Molina fue pionera con la instalación del primer telesquí de todo el país en el año 1943 y desde entonces no ha dejado de innovar para ofrecer nieve de calidad a poca distancia de Barcelona. La estación de La Cerdanya cuenta con 63 pistas (19 rojas y 7 negras) para que sientas la adrenalina. También alquila sus tres estadios de competición (Pedró, Solell y Roc Blanc), homologados por la Federación Internacional de Esquí para ser utilizados como pistas de entrenamiento. Si perteneces a un club de esquí o de competición, puedes aprovechar la ocasión.
 
El talante vanguardista queda reflejado en el impulso que ha dado desde un primer momento al snowboard. Además de los 68 km esquiables, la oferta de freestyle cuenta con dos snowparks, uno de ellos en la zona de Alabau con el halfpipe más grande de todos los Pirineos catalanes. En él se pueden practicar todas las modalidades del freestyle y sus 170 m de largo y 5,20 m de altura permiten perfeccionar y progresar todos los trucos. Además, desde hace varias temporadas, La Molina  acoge pruebas de la Copa del Mundo de snowboard. 
 
© Marc Gasch _ACT
 
Si lo que se busca es esquiar bajo las estrellas, hay que acercarse a la otra estación de La Cerdanya, Masella, donde hace años que apuestan por esta actividad. Los claroscuros creados por la iluminación junto con un cielo estrellado son el mejor aliciente para deslizarte a la luz de la luna. Los jueves y sábados de las 18.15 h a las 21.30h puedes practicarlo en 13 de sus pistas. 
 
En Masella la pista Desferracavalls, de terreno irregular, con saltos y nieve natural, no te lo pondrá fácil. Junto con el Tub es una de las pistas negras más apreciadas y valoradas por los esquiadores de Masella.
 
Masella y La Molina están conectadas entre sí y es posible esquiar en las dos estaciones, el denominado espacio Alp 2.500, uno de los más grandes de todo el territorio nacional. 
 
Al otro extremo de los Pirineos catalanes, en Baqueira Beret y Port Ainé te esperan cantidad y calidad de nieve, y también variedad de montañas, por la orientación norte de sus pistas, que aseguran una calidad de nieve excelente. 

 

© Marc Gasch _ACT_Baqueira Beret
 
 
La calidad y abundancia de nieve durante toda la temporada son las claves del éxito de Baqueira Beret, sin olvidar el prestigio que tiene gracias a los visitantes famosos que año tras año disfrutan de sus pistas. Esquiar en Baqueira Beret es un placer para cualquier amante de este deporte, independientemente de su experiencia y nivel de exigencia. Dispone de 103 pistas en un área esquiable de 157 kilómetros, equipadas con 35 remontes. También cuenta con cuatro parques de nieve infantiles, más de 30 escuelas de esquí con más de 500 monitores, un estadio de slalom y dos snowpark. El principal atractivo de la línea experta del snowpark Marmotes son sus rampas y saltos, construidos con nieve natural. 
 
El carácter abierto a las nuevas tendencias y las actividades para todos los públicos forman parte de la esencia de la estación de esquí alpino de Port Ainé. Cuenta con un total de 25 pistas en un entorno natural de gran belleza, en los límites del Parc Natural de l'Alt Pirineu.
 
Los ocho remontes de la estación están estratégicamente situados para permitir un cómodo acceso a las distintas pistas. El mapa de pistas de Port Ainé está repleto de itinerarios de montaña para los amantes del freeride y del contacto más puro con la naturaleza. También se puede encontrar una completa zona de freestyle en el Pla de l'Olla. La línea negra del snowpark tiene dos saltos de 10 y 12 metros para una impulsión perfecta, además de varias líneas de saltos y raíles (cajones y barandillas).
 
 
También puedes disfrutar al máximo nivel en Boí Taüll con las cotas más altas del Pirineo (2.751 m cota máxima y 2.020 m mínima). La tranquilidad, el respeto por el entorno y la ausencia de masificación son los puntos fuertes de la estación de esquí Boí Taüll Resort, que está ubicada en un privilegiado valle de gran riqueza natural y cultural.
 
Si lo que uno quiere es aprovechar al máximo los descensos, sin tiempo que perder en colas, nada mejor que una de las tres pistas de Espot homologadas por la FIS para celebrar competiciones de alto nivel. En estas pistas, no muy concurridas, con desnivel total de 1.000 m,  se puede disfrutar del esquí desde la cota 2.500 hasta pie de pistas a 1.500 m. Espot Esquí  ofrece también siete itinerarios marcados con diferentes grados de dificultad.
 
Otra zona en la que se puede esquiar sin colas y con gran comodidad es en la del Bosc, en este caso en Vall de Núria. La estación del Ripollès cuenta con pistas negras, como la Pala Boja y la Pala Bèstia, con grandes desniveles, muy sinuosas y estrechas para disfrutar al máximo del descenso. Destaca también la pista roja Mulleres, con un primer tercio de gran desnivel y una parte media y final que permite esquiar más relajadamente.
 
La estación Vallter 2000 es la más oriental de los Pirineos catalanes. Se encuentra situada en la comarca del Ripollès y desde su cota más alta (2.535 metros) se alcanza a ver, los días claros, el mar Mediterráneo. La base de la estación se encuentra situada en la cota 2.000, a pesar de que la cota mínima coincide con el refugio d'Ulldeter, a 1.959 metros. Se trata de una estación pequeña, con 18 pistas para todos los niveles y casi 19 kilómetros de recorrido esquiable.
 
El momento nórdico
 
Si eres un amante del esquí nórdico o quieres iniciarte en esta modalidad, en los Pirineos de Cataluña dispones de seis estaciones perfectamente equipadas para poder practicarlo. Ofrecen circuitos para todos los niveles y un entorno natural por descubrir. Y si quieres descansar un rato de los esquís, cuentan con más propuestas, como la orientación en el bosque o las excursiones con raquetas de nieve.
 
Las seis estaciones de esquí nórdico (Virós Vallferrera, Sant Joan de l’Erm, Aransa, Lles, Guils Fontanera y Tuixent-La Vansa) suman cerca de 200 km de circuitos esquiables que discurren por parajes de gran belleza. Esta modalida también se puede practicar en Baqueira y Tavascan.
 
 
©  Aransa
 
 
Si eres principiante, Aransa puede ser tu primera parada, porque dispone de una gran variedad de trazados con niveles diferentes. Su circuito de Pedres Blanques, de 5,9 km, resulta atractivo por su variedad de recorrido, que transcurre dentro de un bosque. La estación cuenta además con tres circuitos de orientación con esquís, de tres niveles distintos.
 
 
©  Lles

 

Otra opción interesante es pasar un largo día de esquí nórdico enlazando los circuitos de Lles y Aransa, estaciones que están conectadas entre sí. Lles es la mejor atalaya esquiable para contemplar la sierra del Cadí y este año ha estrenado un nuevo circuito de skijoring, la modalidad en la que el esquiador de fondo es arrastrado por uno o varios perros.
 
Guils Fontanera, gracias a su ubicación de influencia atlántica, cuenta con más tiempo de innivación. A pleno rendimiento puede ofrecer hasta 24 km de pistas y 25 posibles circuitos independientes entrelazados con diferentes niveles de dificultad.
 
Tuixent-LaVansa y Virós Vallferrera, ubicadas en el Parque Natural del Alt Pirineu, han ampliado sus pistas para ofrecer mayor comodidad a los esquiadores. La altitud, entre los 1.830 y los 2.150 metros, y la orientación geográfica de Tuixent-La Vansa garantizan las mejores condiciones de conservación de la nieve. En la zona de Prat Llong se encuentra el bosque de Les Foques, un lugar ideal para practicar el esquí de fondo porque su paisaje recuerda la Laponia Finlandesa. Además, el recorrido es curvo y resulta más entretenido. 
 
Y Bosc Virós, ubicada en el Parque Natural del Alt Pirineu, supone una forma diferente de disfrutar de la montaña y la nieve a partir del esquí de fondo, raquetas de nieve y los trineos de perros.
En el mismo parque natural se encuentra la estación de Sant Joan de l’Erm, con pistas situadas entre los 1.700 y los 2.000 metros de altura.
 
No podíamos olvidar Tavascan, un concepto diferente de estación, orientado a los amantes de la montaña invernal. Es ideal para practicar numerosos deportes, comenzando por el esquí alpino y el esquí nórdico. El entorno natural y la ausencia total de masificación son las mejores credenciales de este espacio de titularidad municipal.
 
 
¿Preparados para escoger pista en los Pirineos de Cataluña?
 
 
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