Las estaciones francesas se preparan para lo peor: una temporada de esquí “en blanco”

Las estaciones francesas se preparan para lo peor: una temporada de esquí “en blanco”

Las pistas con nieve y los remontes cerrados, en La Plagne.

Mié, 20/01/2021 - 17:57
Si se pierden las vacaciones escolares de febrero, a muchos complejos pequeños y medianos ya no les saldrá rentable abrir hasta el próximo invierno.
El pesimismo que planeaba sobre las estaciones de esquí francesas sigue creciendo. Tenían señalada la fecha del 20 de enero para que el Gobierno de la República comunicara cuándo podrían abrir las pistas y remontes. Sus esperanzas se centraban en las vacaciones escolares del mes de febrero, pero por ahora el Ejecutivo de Macron mantiene el más absoluto silencio.
 
El portavoz del gobierno, Gabriel Attal, ha sido claro: no tiene nada que comunicar y “dejo al Ministro de Economía la oportunidad de anunciarlo al sector antes del fin de semana”, declaró a los periodistas, a la salida del Consejo de Ministros.
 
Para el sector de la nieve este silencio oficial da pocas esperanzas y más después que la agencia Reuters, citando a una fuente gubernamental, haya informado que es poco probable que los remontes en las estaciones de esquí francesas vuelvan a abrir esta temporada, sin que nadie haya salido a desmentirlo.
 
Lo cierto es que la evolución de la pandemia en Francia sigue preocupando y algunos expertos aseguran que la situación podría deteriorarse en las próximas semanas, lo que podría justificar incluso medidas más coercitivas que el toque de queda vigente.
 
El presidente de la Asociación Nacional de Alcaldes de Resorts de Montaña (ANMSM) y alcalde de La Plagne, Jean-Luc Boch, advirtió hace unos días que "si perdemos las vacaciones de febrero es una temporada negra". Y si no cambia nada van camino de que ello suceda.
 
Si bien hay rumores que la temporada podría estrenarse finalmente dentro de un mes, el 20 de febrero, con las vacaciones escolares ya en su ocaso, para muchas estaciones de esquí, principalmente aquellas más pequeñas, ya no tendría ningún sentido abrir.
 
Si finalmente los remontes no empiezan a rodar a corto plazo, el sector de la nieve advierte que tendrá consecuencias a largo plazo: paro de inversiones, salida de grandes proveedores de alojamiento, caída de ingresos para comunidades, quiebra de proveedores ... Y la desaparición de muchos puestos de trabajo.
 
Se calcula que entre 250.000 y 400.000 personas trabajan directa o indirectamente en el turismo de invierno en Francia y que, junto a las Navidades, las vacaciones de febrero representan la mayor parte de la temporada. Casi la mitad de la facturación en algunos casos.
 
En las estaciones francesas limítrofes con la vecina Suiza, la situación es incluso más difícil de llevar, ya que a pocos kilómetros es posible esquiar. Para evitar tentaciones, el prefecto de Doubs ha prometido controles fronterizos reforzados para los esquiadores que regresen de Suiza. Si no tienen una prueba de PCR negativa, deberán aislarse durante 7 días.
 
 
                                                               
 
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